Aplicación Provisional – Declaración de la presidenta von der Leyen sobre el acuerdo UE-Mercosur

Ayer, Argentina y Uruguay se convirtieron en los primeros países en ratificar el Acuerdo UE-Mercosur. Se espera que Brasil y Paraguay los sigan pronto. Y es una excelente noticia, ya que demuestra la confianza y el entusiasmo de nuestros socios por impulsar nuestra relación y lograr que este acuerdo histórico funcione. El Acuerdo del Mercosur crea un mercado de 720 millones de personas. Abre innumerables oportunidades. Recorta miles de millones en aranceles. Permite a nuestras pequeñas y medianas empresas acceder a mercados y crecer con los que antes solo podían soñar. Además, otorga a Europa una ventaja estratégica de pionero en un mundo de intensa competencia y horizontes de crecimiento cortos. Pero esta ventaja de pionero debe materializarse. En enero, el Consejo Europeo autorizó a la Comisión a aplicar provisionalmente el Acuerdo a partir de la primera ratificación por parte de un país del Mercosur. Ya lo he dicho antes: cuando ellos estén listos, nosotros estaremos listos. Por lo tanto, durante las últimas semanas, he debatido esto intensamente con los Estados miembros y con diputados del Parlamento Europeo. Sobre esta base, la Comisión procederá ahora a la aplicación provisional.
La «aplicación provisional» es, por naturaleza, provisional. Su nombre lo indica. De conformidad con los Tratados de la UE, el Acuerdo solo podrá concluirse plenamente una vez que el Parlamento Europeo haya dado su aprobación. Por lo tanto, la Comisión seguirá colaborando estrechamente con todas las instituciones de la UE, los Estados miembros y las partes interesadas para garantizar un proceso fluido y transparente.
Permítanme concluir: el Mercosur es uno de los acuerdos comerciales más trascendentales de la primera mitad de este siglo. Es una plataforma para un profundo compromiso político con socios que ven el mundo como nosotros y que creen en la apertura, la colaboración y la buena fe. Socios que entienden que el comercio abierto y basado en normas genera resultados positivos para todos. El Mercosur encarna el espíritu con el que Europa actúa en el escenario global. Europa se está fortaleciendo y ganando en independencia. Nuestras empresas, nuestros trabajadores y nuestros ciudadanos cosecharán los beneficios, y deberían hacerlo cuanto antes. Se trata de resiliencia. Se trata de crecimiento y de que Europa forje su propio futuro.
Fuente: Comisión Europea





