
El Mercosur cumple 35 años, es un adulto que aún no se fue de la casa de sus padres, aunque pronto -el 1 de mayo-, comenzará la mudanza, ya que se inicia el proceso de integración con la Unión Europea. El bloque realizó acuerdos con Chile y Bolivia a mediados de los noventa, y luego firmó algún par de tratados menores, pero ahora, y luego de 25 años de negociaciones está ante su desafío mayor.
Nació con el objetivo de propiciar un espacio común que generará oportunidades comerciales y de inversiones a través de la integración competitiva de las economías nacionales, como explicita la página oficial del bloque.
El análisis marca que Brasil y Paraguay aumentaron su participación en el comercio global desde el nacimiento del Mercosur, Uruguay lo mantuvo y Argentina fue el único país que redujo su incidencia en el intercambio mundial.
Podemos evaluar al Mercosur por la inserción internacional de los miembros y por la mejora económica que eso significó para los habitantes.
Como siempre algunos indicadores es interesante evaluarlos comparando el antes y el después de un hecho trascendental de la economía sudamericana.
El primer antecedente de integración regional fue en 1960 la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) nacida con el influjo del Tratado de Roma que creaba la integración europea.
Para 1960, los países que conforman el Mercado Común del Sur representaban el 1,92% de las exportaciones globales. Las exportaciones de Argentina eran de 1.079 millones de dólares y las de Brasil de 1.268.
Latinoamérica no pudo fortalecer su integración y en 1980 vuelve a realizar y firmar un acuerdo que será base para la firma del Mercosur. La Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) firmada en Montevideo en 1980 funciona hasta la actualidad y tenía como objetivo crear una zona de libre comercio subcontinental.
En los veinte años que fueron desde la creación de ALALC a ALADI (1960 a 1980) la participación de los países – que luego serían los miembros creadores del Mercosur- descendió de 1,92 a 1,45.
En marzo de 1991, Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina firmaron el Tratado de Asunción creando el Mercosur y para ese año, el descenso de la participación de los países miembros en el contexto global seguía.
La disminución en la participación relativa del bloque en las exportaciones mundiales fue de 1,92 (1960) a 1,31% al momento de firmar el Tratado de Asunción.
En los treinta años anteriores a la creación del Mercosur la participación de los países miembros fue cayendo año a año. ¿Qué sucedió después de la creación del bloque?
Análisis
Los países del Mercosur venían de un proceso de caída en su importancia en el comercio global. Mientras el mundo se abría y el comercio internacional tenía cada año más importancia, América latina sufría un aislamiento en parte por la injerencia de la política de sustitución de importaciones.
La caída del muro de Berlín había acelerado los tiempos y ocurrieron en los noventa una serie de hechos que cambiaron la configuración del comercio mundial. La creación de la Organización Mundial de Comercio, la creación de la Unión Europea con moneda común, la firma del Nafta y la creación de una zona de libre comercio por parte de ASEAN. Todo ocurrió en sólo cuatro años.
El Mercosur formó parte de este movimiento aperturista que se observó en el mundo.
Desde el punto de vista de su participación en el comercio global, el bloque pudo detener el descenso de su participación global.
Como analizamos anteriormente en los 30 años antes del Mercosur la participación en las exportaciones globales bajó de 1,92 a 1,31%. Luego de la firma del Tratado de Asunción subió a 1,33% en el año 2000. Y si consideramos los últimos números oficiales la participación de las exportaciones de los países socios en el comercio global subió a 1,57% – datos 2020-, una representación superior incluso a la de 1970, por lo que se habría logrado el objetivo de inserción internacional de las mercaderías producidas en la región.
| Participación en las exportaciones mundiales | ||||||
| 1960 | 1970 | 1980 | 1991 | 2000 | 2020 | |
| Chile | 0,37 | 0,39 | 0,23 | 0,25 | 0,30 | 0,38 |
| Argentina | 0,83 | 0,56 | 0,39 | 0,34 | 0,41 | 0,30 |
| Brasil | 0,97 | 0,86 | 0,99 | 0,90 | 0,85 | 1,17 |
| Uruguay | 0,10 | 0,07 | 0,05 | 0,05 | 0,03 | 0,05 |
| Paraguay | 0,02 | 0,02 | 0,02 | 0,02 | 0,04 | 0,05 |
Elaboración propia con datos OMC.
Aunque el comportamiento de los países socios no fue similar y no en todos se refleja el mismo auge.
Cuando nació el Mercosur, Brasil era el 69% de las exportaciones del bloque, Argentina 26%, Uruguay 3.5% y Paraguay 1.5%.
Esa composición cambió fuerte en los 30 años de duración del Mercado Común del Sur:
- Brasil pasó de 0,90 a 1,17 de las exportaciones mundiales.
- Argentina bajó de 0,34 a 0,30.
- Uruguay se mantuvo en 0,05.
- Paraguay fue el de mayor crecimiento. Duplicó su participación. (0,02 en 1991 a 0,05 en 2020)
La composición de las exportaciones muestran que Brasil y Paraguay vieron crecer su participación dentro del mercado global. El mayor beneficiario del Mercosur sería Paraguay que casi duplicó su importancia relativa y casi igualó al otro socio.
En el análisis agregamos a Chile para observar el comportamiento de un país de la región con otra estrategia de internacionalización y de integración. El país trasandino aumentó su participación desde 1991 de 0,25 a 0,38 de las ventas mundiales superando a Argentina.
Esta mejora en la participación de los países en el comercio global habría tenido también un correlato con el crecimiento económico.
Considerando el Ingreso Nacional Bruto per cápita (INB – USD a precios actuales) se observa que todos los países firmantes del Tratado de Asunción mejoraron de manera importante su ingreso per cápita incluso por arriba del promedio mundial.
Logros y deudas del Mercosur
El Mercosur permitió revertir la caída en la participación comercial de los países miembros. Incluso el ingreso por habitante también creció desde su funcionamiento, aunque esto no lo exime de críticas y sugerencias de mejora.
Ahora tendrá en el acuerdo con la Unión Europea, una oportunidad de crecer su comercio internacional y venderle al mercado más exigente. También recibirá productos competitivos desde esa región. Todo parece indicar que Brasil está preparado para el desafío y será positivo para Uruguay y Paraguay que tienen economías más abiertas. El gran interrogante es si Argentina podrá estar a la altura, considerando que recibirá la competencia de algunos sectores poderosos de Europa, en medio de una crisis de consumo.
Mgter. Gustavo Scarpetta
Docente Universidad Nacional y Católica de Córdoba





