
El escenario del comercio exterior en Argentina atraviesa una transformación significativa. Tras más de dos décadas de vigencia con un alcance limitado casi exclusivamente al sector automotriz, el Régimen de Aduana en Factoría (RAF) se posiciona hoy como la herramienta central para la modernización industrial del país. Las recientes modificaciones introducidas por el DNU 252/2026 no sólo simplifican su acceso, sino que redefinen la forma en que las cadenas de valor locales pueden integrarse al mundo.
¿Qué es el RAF y por qué es vital hoy?
En esencia, el RAF permite la importación de insumos, partes y piezas por el plazo de un año sin el pago de tributos, destinados a procesos de transformación para su posterior exportación o importación para consumo. Más allá de ser un beneficio aduanero, es una potente herramienta financiera: permite liberar capital de trabajo y mejorar la liquidez operativa, factores críticos en el contexto económico actual.
A diferencia del régimen de importación temporaria convencional, el RAF ofrece una flexibilidad superior en la gestión de inventarios y procesos, operando bajo el marco sancionatorio del Código Aduanero, lo que garantiza seguridad jurídica y rigor en el cumplimiento.
Las Novedades del DNU 252/2026: Derribando Barreras
La publicación del DNU 252/2026 el pasado 17 de abril marca un antes y un después. Los cambios más sustanciales, que entrarán en vigencia el 16 de junio de 2026, atacan directamente los “cuellos de botella” que históricamente frenaron la expansión del régimen:
- Eliminación de la Garantía Global Única: Se suprime el requisito de constituir garantías por el 20% de los tributos ingresados en el año calendario inmediato anterior, una carga financiera que resultaba prohibitiva para muchas empresas.
- Fin del Acuerdo Sectorial: Ya no será necesaria la firma de actas-convenio con sectores representativos ni el cumplimiento de metas de empleo o producción preestablecidas de forma rígida, abriendo el juego a industrias más allá de la automotriz.
- La Figura del Proveedor Asociado: Quizás la innovación más disruptiva. El beneficio se extiende ahora a los proveedores que fabrican bienes intermedios para las industrias usuarias del RAF. Esto genera un efecto cascada de competitividad en toda la cadena de suministros local.
Desafíos y Reglamentación Pendiente
A pesar del optimismo, el camino hacia la implementación plena requiere atención al detalle. Organismos como ARCA y la SICPME tienen aún la tarea de reglamentar aspectos operativos críticos:
- Nuevos sistemas de control de inventarios y monitoreo interno.
- Criterios de solvencia patrimonial y mecanismos de compensación de IVA.
- Protocolos para la entrega a terceros para procesamiento.
- Utilización de saldos previamente ingresados en admisión temporaria
- Manejo de diferencias de stock
- Posibilidad de utilizar Declaraciones Juradas como medio de garantía
Conclusión: Una Gestión Profesional como Diferencial
El nuevo RAF es una invitación a pensar la industria argentina en términos de eficiencia global. Sin embargo, su éxito no depende solo del decreto, sino de una gestión profesional y estratégica. La integración de estos beneficios en la cadena de valor requiere un asesoramiento técnico que permita a las empresas no sólo calificar, sino optimizar sus operaciones bajo este nuevo paradigma.
Estamos ante una oportunidad histórica para fortalecer los encadenamientos productivos y proyectar la capacidad exportadora argentina con mayor solidez y menor carga fiscal.
Dr. Gastón Pellín Mallet
Lic. En Comercio Internacional y Abogado Especializado en Negocios Internacionales
Cofundador y CEO de I.B. Agency S.A.





