Argentina, un país donde faltan dólares, pero sobran los distintos tipos de cambio – Mgter. Gustavo Fadda

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El 21 de agosto de 1948, Juan Domingo Perón se paró frente a los obreros ladrilleros y les disparó una pregunta que con el tiempo se volvería una frase célebre: «¿Han visto alguna vez un dólar?».

A siete décadas y media de aquel evento, se podría jugar con esas palabras y preguntarse si en la Argentina de hoy alguien es capaz de ver un solo dólar, en una economía que sobresale con tipos de cambio múltiples, donde reinan más de 15 tipos de dólares distintos.

La idea de la presente nota es explicar algunos conceptos claves para entender la realidad Argentina en materia cambiaria.

¿Qué es el Mercado de Cambios?

En economía se denomina mercado al lugar donde oferentes y demandantes operan sobre bienes económicos que satisfacen las necesidades del hombre. La definición genérica dice que «es la plaza o el país en que convergen las fuerzas de la oferta y la demanda de una determinada mercancía dando lugar a la fijación de su precio».

Así, pues, se puede decir que cuando se habla de un mercado en general, inmediatamente se imagina un recinto, grande o pequeño, al que concurren los que necesitan comprar o vender algún tipo de objeto y, en rueda, discuten y finalmente llegan a un acuerdo para fijarle un precio que satisfaga a las partes.

El Mercado de Cambios también participa de aquellas características y su definición genérica es similar, aunque su funcionamiento presenta particularidades propias muy especiales y definidas que lo distinguen con perfiles distintivos.

No es precisamente un mercado, como podría ser el de cereales o el de valores, en el que se determinan los precios de los granos y los papeles de negocios.

El mercado de cambios, sin embargo, no funciona de esa manera y ésa es, precisamente, su principal y especial característica.

No existe tal recinto propio denominado Mercado en que confluyan ambas corrientes -la vendedora y la compradora-y marquen el precio del valor de la mercadería.

¿Qué Mercadería se negocia?

La mercadería que se negocia en el mercado de cambios será la moneda extranjera, bajo sus dos acepciones, billete físico y divisas (a través del mercado electrónico).

Los operadores que ofrecen y demandan la moneda extranjera, serán los inversionistas, exportadores e importadores, turistas, tomadores de préstamos y especuladores.

En tanto, el precio que se debe pagar es el conocido tipo de cambio o paridad cambiaria. Podemos definir al mismo, como la cantidad necesaria de unidades de moneda nacional que se debe entregar para adquirir una unidad de moneda extranjera. Es decir, cuántos pesos necesito para comprar un dólar, un euro, un yuan, un real, etcétera.

¿ Cómo se forma y funciona?

Espontáneamente, de hecho, simplemente por la necesidad que tienen de encontrarse y ofrecerse mutuamente lo que necesitan esas dos fuerzas que lo conforman: la oferta y la demanda. Pero ese encuentro que teóricamente parece posible no lo es en la práctica, porque tanto los oferentes como los demandantes aparecen como células aisladas que no se conocen entre sí y ni siquiera tienen la posibilidad de encontrarse para satisfacer sus requerimientos.

De ahí, entonces, surge la necesidad de que, para que este circuito pueda cerrarse y entre en funcionamiento, aparezca en escena alguien que pueda facilitar la reunión de las dos partes. Y ese «alguien», en este mercado, son las entidades financieras que operan en él, Bancos autorizados a operar con divisas, los cuales canalizan las operaciones de sus clientes, los importadores y exportadores.

Dicho de esta manera, cada Banco comercial posee una parte de la oferta y la demanda de divisas, estando lógicamente la totalidad pulverizada en los Bancos del Sistema, la que luego debidamente canalizada, confluye al Banco Central (se llaman así en todo el mundo, menos en EE.UU que se llama Reserva Federal), autoridad monetaria del estado nacional, que dicta las respectivas normativas que rigen al respecto y que es quien fijará las paridades.

También participan de este mercado, los agentes y corredores de cambios, otros operadores autorizados por Banco Central.

En definitiva, en el caso del mercado de cambios tenemos que borrar la impresión de un recinto al que concurren los exportadores a vender su mercadería -divisas en este caso- y acuden también los que necesitan de tales divisas, o sea los importadores, para sufragar sus compras, y que se forma y funciona con los Bancos autorizados a operar en el mercado, quienes satisfacen las necesidades de sus clientes importadores y exportadores, actuando como entes compensadores y canalizando primariamente las operaciones entre sus propios demandantes-oferentes, convirtiéndose la compensación en un clearing entre clientes.

¿Qué Operaciones se realizan en el mercado de cambios?

– Operaciones de contado o spot.

Concertación (día de la compra o venta) y liquidación posterior, dentro de las 48 hs o 2 días hábiles laborales.

– Operaciones a Término o Forward.

Concertación (día de la compra o venta) y liquidación posterior, después de las 48 hs, pero dentro de los 180 días corridos.

Indudablemente el tipo de cambio será más alto, ya que el mismo incluirá el interés fijado por el financiamiento concedido o logrado.

– Operación de Pase o Swap.

Es la compra o venta de una moneda extranjera de contado (concertación y liquidación dentro de las 48 hs posteriores) y de manera inmediata y simultánea, en el mismo momento, se realiza la operación inversa, venta o compra, pero a un tipo de cambio a término (después de las 48 hs, pero dentro de los 180 días corridos), es decir a un tipo de cambio mayor.

¿Qué es el de Control de Cambios?

Así como existen los sistemas cambiarios de tipo de cambio fijo, flexible o libre, flotación administrada, entre los más conocidos y utilizados por los distintos países, también existe el de tipo de cambio de control de cambios. El mismo consiste en la intervención del Mercado de Cambios por parte del Estado, restringiendo la oferta y la demanda de divisas, por medio de medidas que inciden sobre las transacciones que dan origen a la oferta y la demanda de éstas.

Orígenes y antecedentes del sistema cambiario de Control de Cambios.

Luego de la primer crisis financiera y económica global, conocida como el crac de la bolsa neoyorkina de 1929, que arruinó la economía estadounidense y por extensión, la europea, sobrevino la gran depresión, y entonces, como consecuencia de la quiebra del sistema multilateral de pagos y comercio a principios de 1930, surge este sistema de “Control de Cambios”, conduciendo a las negociaciones bilaterales de las naciones y la consecuente disminución del comercio internacional.

La realidad indica, que hoy por hoy es un sistema que es utilizado solamente por una decena de países aproximadamente, de los 195 reconocidos formalmente por la ONU – Organización de Naciones Unidas -, con la característica de que se trata de países que antiguamente tenían sus economías centralmente planificadas por el estado, es decir políticamente hablando, los de pertenencia al régimen socialista soviético o comunistas, como decimos en Argentina. Entre esos países podemos citar a China, Rusia, y también aquellos como Corea del Norte, Cuba, etc. Por último, también es aplicado por algunos países pequeños, islas, que carecen de recursos y que dependen básicamente de sus importaciones para cubrir sus necesidades y necesitan tener un férreo control sobre la moneda extranjera.

Argentina y el control de cambios.

Es el régimen cambiario imperante en nuestro país, y su mecanismo de funcionamiento consiste en que, el BCRA, establece arbitrariamente la paridad cambiaria, fijando bandas de flotación por arriba y por debajo de dicha paridad, y no las plasma por escrito en ningún lado, similar a una flotación sucia, pero con una característica diferenciadora, que es la de monopolizar la oferta monetaria, lo que en buen romance significa que, a la hora de importar y exportar, se debe pasar obligatoriamente por la entidad bancaria, debiendo los importadores demostrar su real necesidad de importar para que el Banco les venda las divisas al tipo de cambio oficial en el MULC – Mercado Único y Libre de Cambios- y de ésa manera poder remesarlas al exterior y cancelar su contrato de compraventa internacional.

En el caso de los exportadores, tendrán que ingresar el producido de sus ventas, la moneda extranjera, al sistema bancario local y liquidarlas por el contravalor en pesos a la conversión del tipo de cambio oficial en el MULC, es decir implica la negociación obligatoria de divisas.

¿Qué es el Cepo cambiario implementado en nuestro país?

Es la restricción al consumo de una divisa de otro país. Consiste en una serie de medidas restrictivas para frenar el uso de la moneda extranjera, sin tener que recurrir a devaluar la moneda local.

Cuando se realiza un cepo a una moneda, se corre el riesgo de que se creen mercados negros o alternativos donde se podrá comprar la divisa, pero a un precio mayor que en el mercado oficial.

Para entender esto, debemos decir, que Argentina lleva 23 años, casi de manera ininterrumpida, aplicando un sistema cambiario de control de cambios, con corralitos, cepos y supercepos cambiarios, con restricciones al movimiento de capitales debido a la falta de divisas por la pérdida de reservas monetarias internacionales, generando un sistema múltiple de cambios, teniendo por un lado, uno oficial, por dónde se cursan las operaciones de Comex y se accede a través del MULC, y por el otro lado, todos los demás tipos de cambios múltiples generados por las distorsiones propias del sistema.

En definitiva, ¿cuántos tipos de cambio coexisten en Argentina?

En la actualidad no solo conviven los dólares derivados del control de cambio, como el oficial mayorista, el oficial minorista, los financieros como el dólar MEP y el Contado con Liquidación, más la contracara ilegal que se conoce como «paralelo» o «blue», sino que también coexisten el dólar “Cold Play” para las importaciones de los servicios o eventos artísticos, el «dólar Netflix o Spotify para las importaciones de los servicios o uso de las plataformas de descargas de contenidos, «dólar ahorro», «dólar turista», «dólar Qatar» utilizados para quienes quieren atesorar sus ahorros en dólares o bien demandan, consumen y compran o importan por ecommerce o comercio electrónico, «dólar WhatsApp» para aquellos conocidos que compran o venden dólares informalmente utilizando esta red social, como así también el «dólar soja», «dólar agro», «dólar carne», el «dólar industrial» y, al menos, unos cuantos más de «verdes» resultantes de los distintos derechos de exportación sobre determinados rubros, y todos con paridades cambiarias superior al oficial.

Esto pone en evidencia la estrategia del Gobierno, que, teniendo distintos tipos de cambio, busca ofrecer al campo el dólar más barato de todos, surgido del valor oficial menos las retenciones, y le ofrece a la industria una especie de protección extra con un dólar más alto.

Esto que puede funcionar en la teoría, en la práctica tiene el problema de que cada vez que se diferencian precios aparece el Gobierno como monopolio discriminador, porque es el único al que se le puede comprar todo tipo de dólares que no sean el libre.

En este contexto, en el que la brecha entre el dólar oficial y el dólar libre se hace muy grande, empieza a haber, en la práctica, todo tipo de argucias para aprovechar determinado tipo de cambio o para no verse perjudicado, según el caso. Así, se dan, por ejemplo, los casos de sobrefacturación de importaciones o subfacturación de exportaciones.

Conclusión.

Este sistema no es algo normal, en realidad pocos países en el mundo lo tienen, menos de una decena, que mantienen un férreo control de cambios por la necesidad de adquirir divisas, y otros países en dónde su estructura productiva y económica está bastante desequilibrada, pero ninguno tiene tantos tipos de cambio como Argentina, que tiene más de 15 tipos de cambios o dólares distintos.

Mgter Gustavo Fadda

Agosto 2.023

Docente Universitario Especialista en Comercio Internacional