Importar en tiempos de apertura: por qué hoy hay que saber más, no menos – Lic. Johana Holzweissig

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Vivimos un momento de cambios profundos en el comercio internacional y, en particular, en la operatoria importadora argentina. Después de períodos de restricciones y controles estrictos, muchas voces empresariales y medios han interpretado que la reducción de aranceles y la apertura de importaciones significan que “ahora todo se puede importar fácilmente”.

Esa lectura, aunque comprensible desde lo comercial, es incompleta y, en algunos casos, contraproducente. Porque el punto crucial no es que ya se libere sin observar. El punto es que el foco del control y la responsabilidad se ha desplazado: de un freno aduanero tradicional a una exigencia más profunda de cumplimiento normativo, técnico y documental.

La ilusión de la liberación vs. la realidad de la previsión

Cuando la Aduana opera con menor intervención preventiva en frontera, no significa que los productos ya “están exentos de requisitos”. Significa que se traslada la responsabilidad al importador y a toda la cadena comercial para demostrar cumplimiento.

En otras palabras:

✔ antes, el control podía detener la operación en la frontera

✔ ahora, el control puede replicarse más adelante en el mercado

✔ y la responsabilidad solidaria alcanza al importador, al distribuidor y al vendedor

Esta realidad exige una lectura más fina: no se trata de importar rápidamente, sino de importar correctamente.

No es menos control, es otro tipo de control

Las recientes sanciones aplicadas por incumplimientos en seguridad de productos, como juguetes, lo ilustran dramáticamente: no se trata de que “haya más controles adversos”, sino de que los controles ahora están orientados al impacto real del producto en el mercado —en la salud, en la seguridad, en la transparencia— y ya no se disuelven simplemente con una liberación aduanera.

Esto requiere otro enfoque operativo que ponen en el centro la previsión:

  1. analizar la normativa específica que aplica a cada categoría de producto
  2. revisar los requisitos técnicos antes de comprar
  3. validar que etiquetas, manuales y certificados coincidan
  4. identificar los riesgos regulatorios de cada mercado de destino

Así, el importador no se limita a cumplir una formalidad: construye una operación defendible desde lo técnico y lo legal.

¿Importar más fácil? Depende de cómo se mire

Para algunos sectores, al reducir aranceles o eliminar barreras no arancelarias, ciertos productos pueden entrar con menores costos directos en aduana. Eso es una realidad y una oportunidad.

Pero también es una realidad que esa apertura presupone una mayor disciplina operativa. Porque:

  1. un producto que ingresa con restricciones técnicas puede ser retirado del mercado posteriormente
  2. una descripción incompleta puede desencadenar reclasificaciones posteriores
  3. un rótulo deficiente puede derivar en sanciones administrativas que exceden el ámbito aduanero
  4. una certificación exigible omitida puede generar responsabilidades solidarias

La liberalización operativa no elimina el control: lo traslada a otros ámbitos y a otros momentos del ciclo de vida del producto.

La prevención, bien entendida, es ventaja competitiva

Más que un “requisito de cumplimiento”, la prevención puede convertirse en una ventaja estratégica. Importadores que planifican sus operaciones con criterios técnicos sólidos:

  1. reducen sorpresas operativas
  2. optimizan costos en toda la cadena logística
  3. generan relaciones comerciales más estables
  4. y construyen reputación frente a clientes y autoridades

La prevención, en este sentido, no es un gasto extra ni una formalidad de última hora. Es una inversión en continuidad operativa y previsibilidad comercial.

Un desafío de cultura, no solo de procedimiento

Lo que distingue a los importadores exitosos en este nuevo ciclo no es la rapidez con la que despachan sus productos, sino la calidad de las preguntas que se hacen antes de importar: ¿este producto cumple con todos los requisitos técnicos? ¿Estamos seguros de que la documentación acompaña de forma consistente? ¿Podemos sostener nuestra operación frente a un análisis posaduanero o una fiscalización de mercado?

Responder estas preguntas con evidencia —y no con supuestos— es el núcleo de la prevención aduanera.

Reflexión final

En más de una década trabajando en comercio exterior —tanto desde la operatoria diaria como desde la consultoría— confirmé algo que no suele decirse lo suficiente:

los mayores costos no nacen en Aduana, nacen antes. En la decisión mal analizada, en el producto no evaluado, en la norma ignorada.

La apertura no elimina la necesidad de saber.

La vuelve imprescindible.

Y en ese contexto, la prevención deja de ser un “checklist” para convertirse en una forma de pensar el negocio.

Lic. Johana Holzweissig

Consultora en Comercio Exterior – Especialista en planificación operativa y prevención aduanera

Lic. Johana Holzweissig es Licenciada en Comercio Exterior y consultora especializada en operatoria aduanera y planificación preventiva de importaciones y exportaciones. Acompaña a empresas en el diseño de operaciones, con foco en análisis previo, cumplimiento normativo y reducción de riesgos.