FAL, un nuevo paradigma en la gestión de indemnizaciones laborales – Dra. María Teresa Rodriguez

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Con la aprobación de la reforma laboral, el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) cobró rápida relevancia en la agenda, porque se constituye mediante aportes mensuales obligatorios por parte de los empleadores, para financiar los distintos tipos de indemnizaciones previstos en la Ley de Contrato de Trabajo y otros estatutos especiales.

Supuestos de aplicación:

  • Despidos sin causa 
  • Contratos a plazo fijo  
  • Fuerza mayor  
  • Incapacidad  
  • Integración  
  • Muerte  
  • Mutuo acuerdo  
  • Preaviso  
  • Quiebra

Asimismo, cubre las indemnizaciones previstas en los estatutos profesionales del sector privado, incluyendo aquellas contempladas en la Ley del Régimen de Trabajo Agrario   N.° 26.727.

Mecánica operativa e impacto fiscal:

La base de cálculo contempla todas las remuneraciones sujetas a contribuciones patronales al SIPA (declaradas a través del Formulario 931 de ARCA) y el monto aportado se deduce de las contribuciones patronales que la empresa realiza a la ANSES. En la práctica, esto significa que el empleador compensa sus contribuciones al FAL con una menor carga de aportes tradicionales, logrando que el costo real inmediato para la empresa sea nulo.

A diferencia del esquema tradicional, el empleador constituye un fondo anticipado para hacer frente a eventuales desvinculaciones sin impactar su estructura de costos corrientes. Además, una ventaja competitiva clave es que los resultados de la inversión del fondo están exentos del Impuesto a las Ganancias y del IVA.

Previsibilidad y protección patrimonial:

El FAL funciona como un “colchón de liquidez” cuya carga es distribuida por la empresa a lo largo del tiempo mediante aportes periódicos. Y el capital se canaliza en vehículos de inversión negociados en el mercado local y autorizados por la Comisión Nacional de Valores (CNV) con el objetivo de preservar su poder adquisitivo real.

Por otro lado, el sistema garantiza que los trabajadores perciban sus indemnizaciones en tiempo y forma, ya que el fondo se constituye como un patrimonio de afectación específica, totalmente independiente de los activos de la compañía. Esto significa que es inajenable e inembargable, protegiendo esos recursos exclusivamente para su fin original, disminuyendo el riesgo de mora al contar con fondos constituidos previo a la ocurrencia de un evento indemnizatorio.

Gestión estratégica del FAL:

Si bien se trata de una operatoria obligatoria, una administración estratégica puede transformarla en una herramienta de capitalización previsible, ideal para anticipar contingencias y optimizar la planificación financiera. Entendiendo que en el entorno corporativo actual, la previsibilidad, la eficiencia y el control de los recursos son factores críticos.

El fondo debe ser administrado por un agente a elección del empleador entre aquellos habilitados por la Comisión Nacional de Valores (CNV) y las empresas gozan de la libertad de cambiar de un fondo a otro sin inconvenientes, lo que les permite seleccionar el activo que mejor se adapte a sus necesidades y a su perfil de riesgo.

Dado que el FAL acumulará aportes durante meses o años antes de ser utilizado, la elección de la administradora no es un mero trámite, sino una decisión financiera de alto impacto. Dos empresas que aporten exactamente lo mismo durante el mismo período pueden terminar con saldos muy diferentes según el criterio, la estrategia y el agente que gestione ese dinero.

Criterios clave para la selección del agente administrador:

A la hora de evaluar alternativas para la administración del fondo y gestión profesional de las inversiones, existen dimensiones fundamentales a ponderar:

  • Trayectoria y experiencia en gestión de activos teniendo en cuenta el historial de rendimientos acumulados y su consistencia ajustada por riesgo.
  • Agilidad operativa ya que la normativa prevé un plazo máximo de cinco (5) días hábiles para ejecutar el pago ante un despido.
  • Ecosistema de servicio: Muchas Pymes operarán por primera vez un instrumento de estas características por lo que, la capacidad del agente para asesorar, acompañar y resolver dudas de manera personalizada será un factor determinante, especialmente durante los primeros meses de implementación.

Dra. María Teresa Rodriguez