La inteligencia artificial llegó a las zonas francas: ¿está Costa Rica lista para la nueva ola de inversión? Dra. Shermine Elizondo Soto (desde Costa Rica)

La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una tendencia futurista para convertirse en un factor que está redefiniendo las decisiones de inversión a nivel mundial. Actualmente la IA está modificando los modelos operativos de las empresas, los perfiles profesionales que demandan y los criterios que utilizan para decidir dónde establecer sus operaciones. Para Costa Rica, esto plantea una pregunta estratégica: ¿está el país preparado para aprovechar esta nueva ola de inversión?
Durante las últimas décadas, Costa Rica ha logrado posicionarse como uno de los principales destinos de inversión extranjera directa (IED) de América Latina gracias a factores como la estabilidad política, la seguridad jurídica, el talento humano y el Régimen de Zonas Francas. Esta estrategia permitió atraer empresas de dispositivos médicos, manufactura avanzada, servicios corporativos y tecnología. Sin embargo, la revolución de la inteligencia artificial está elevando el nivel de exigencia para los países que desean seguir siendo competitivos.
La nueva inversión busca conocimiento y tecnología. Los inversionistas ya no evalúan únicamente costos laborales o incentivos fiscales. Cada vez adquieren mayor relevancia elementos como la disponibilidad de talento digital, las capacidades de innovación y la infraestructura tecnológica.
Las inversiones vinculadas con análisis de datos, automatización, servicios digitales, computación en la nube y desarrollo de software continúan creciendo a escala global. Esto favorece a economías capaces de ofrecer profesionales especializados y ecosistemas tecnológicos maduros. Para Costa Rica, representa una oportunidad natural debido a su experiencia en servicios empresariales intensivos en conocimiento y operaciones regionales de multinacionales tecnológicas.
Las zonas francas ya están cambiando. La transformación ya es visible en muchas operaciones ubicadas bajo el Régimen de Zonas Francas. Los centros de servicios compartidos están evolucionando desde funciones principalmente administrativas hacia actividades de mayor complejidad, como inteligencia de negocios, automatización de procesos, análisis financiero y gestión avanzada de datos.
Las multinacionales buscan ahora colaboradores capaces de trabajar con herramientas de inteligencia artificial, interpretar información y generar valor a partir de datos. Esto implica que la competitividad futura dependerá menos de la ejecución de tareas repetitivas y más de la capacidad del talento humano para complementar las nuevas tecnologías.
¿Amenaza para el empleo o una oportunidad?
La preocupación por la automatización es legítima. Algunas funciones rutinarias podrían reducir su demanda debido a la incorporación de herramientas inteligentes capaces de procesar información con mayor rapidez.
No obstante, la IA también está creando nuevos espacios laborales. Crece la demanda de especialistas en programación, análisis de datos, ciberseguridad, ingeniería de software y gestión tecnológica. Más que eliminar empleos de forma masiva, la inteligencia artificial está transformando las habilidades requeridas para acceder a los puestos mejor remunerados.
Para Costa Rica, esto podría significar una oportunidad para atraer empleos de mayor valor agregado y salarios más competitivos, siempre que exista una oferta adecuada de profesionales capacitados.
El gran desafío: formar talento
Si existe un factor que determinará el éxito de Costa Rica en esta nueva etapa es el talento humano.
Diversos estudios y organismos vinculados a la atracción de inversiones han identificado la disponibilidad de recurso humano especializado como uno de los principales desafíos para la expansión de empresas multinacionales. La demanda de profesionales en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) crece más rápido que la capacidad del sistema educativo para formarlos.
A esto se suma la necesidad de fortalecer competencias en inglés, programación, análisis de datos y habilidades digitales avanzadas. La velocidad de los cambios tecnológicos exige una mayor coordinación entre universidades, centros de formación técnica, empresas y sector público para actualizar contenidos y responder a las necesidades reales del mercado laboral.
El riesgo de quedarse atrás
Mientras Costa Rica busca adaptarse, otros países avanzan agresivamente en la formación de talento digital y la atracción de industrias tecnológicas. México, Panamá, República Dominicana y Colombia están fortaleciendo sus ecosistemas de innovación y desarrollando estrategias para capturar inversiones vinculadas con la transformación digital.
La competencia por la inversión extranjera ya no se basa únicamente en infraestructura o incentivos. La nueva carrera se libra por talento, innovación y capacidad tecnológica. Si Costa Rica no acelera el desarrollo de estas capacidades, podría perder oportunidades precisamente en aquellos sectores donde hoy posee ventajas competitivas.
La decisión es ahora
La inteligencia artificial no debe verse como una amenaza inevitable ni como una solución automática para el desarrollo económico. Debe entenderse como una herramienta capaz de elevar la productividad, atraer nuevas inversiones y generar empleo de mayor calidad.
Para aprovechar esta oportunidad, Costa Rica necesita fortalecer la educación STEM, impulsar alianzas entre universidades y empresas, promover la innovación aplicada y consolidar una estrategia nacional que vincule inteligencia artificial, competitividad e inversión extranjera.
El país cuenta con fortalezas importantes: experiencia en industrias de alto valor agregado, una plataforma consolidada de zonas francas y una reputación positiva entre inversionistas internacionales. Sin embargo, la próxima ola de inversión dependerá cada vez más de la capacidad para generar y atraer talento especializado.
La pregunta de fondo es sencilla, pero decisiva: si la próxima generación de inversión extranjera estará impulsada por la inteligencia artificial, ¿está Costa Rica formando hoy el talento que necesitará para competir mañana?




