
Antecedentes
En los últimos años, la robótica ha dejado de ser un experimento de laboratorio para convertirse en el nuevo estándar silencioso de la producción y la logística: “dark factories” que operan casi sin personas, drones que gestionan almacenes con una precisión milimétrica, sistemas automatizados que deciden en segundos lo que antes tomaba horas. Sin embargo, en un punto crítico de la cadena de suministros —el reconocimiento aduanero— América Latina sigue anclada a un modelo intensivo en contacto humano, discrecionalidad y, en no pocos casos, vulnerabilidad a la corrupción. La pregunta ya no es si la tecnología está lista, sino si nuestras instituciones lo están: ¿podría un “robot aduanero”, dotado de normatividad, antecedentes operativos y herramientas de inspección avanzada, contribuir a un reconocimiento más íntegro, uniforme y trazable que el que hoy ofrecen muchos esquemas tradicionales?

(Fuente: El futuro de las aduanas – Shopeando.mx)
El problema de fondo: contacto directo y espacios de discrecionalidad
Los países de nuestra región hacen grandes esfuerzos para mantenerse a la vanguardia en el despacho aduanero y robustecerlo, programas de ventanillas únicas, alinear prácticas al marco SAFE de la OMA, análisis de riesgos, automatización de procesos, aduana digital; una gran cantidad de aristas para hacer más ágil y confiable el despacho aduanero, lo anterior, para procesar el pago de impuestos, el cumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias, verificar la correcta clasificación arancelaria, el origen de las mercancías, el valor en aduana y el combate al contrabando, los grandes retos del sistema aduanero a nivel mundial.
Entre todas estas actualizaciones y mejoras, no deja de haber un punto crítico en el proceso: el reconocimiento aduanero, si bien, se cuenta como una fuente fundamental para normar la actuación de las autoridades el derecho aduanero, robustecido por el derecho fiscal y las leyes anticorrupción, es en el reconocimiento aduanero donde encontramos la interacción autoridad–usuario; siendo un problema a resolver el riesgo de la discrecionalidad de los funcionarios públicos, pues abre ventanas a corrupción, retrasos, costos ocultos, lo cual vulnera la confiabilidad en el proceso.
Nuestros sistemas aduaneros, en mayor o menor medida han pasado o están transitando por la Aduana sin papel, programas de ventanilla única, análisis de riesgos, programas de facilitación y automatización de procesos, tercerización de servicios conexos y proyecciones de uso de Inteligencia Artificial, Big Data y Blockchain; sin embargo, el punto neurálgico sigue siendo la interacción entre autoridades y usuarios, ¿Qué pasa si a este conjunto de acciones le añadimos la robótica?, es decir, el “robot de reconocimiento aduanero”.
Veámoslo fríamente, la tecnología en esa materia ha venido desarrollándose exponencialmente, hoy podemos ver, proyectos en materia de robótica para etapas de procesos productivos, cuidado y seguridad de inmuebles, para nuestro caso, bien podría alimentarse al robot de una “biblioteca interna”: que contenga:
- Normatividad aplicable (ley, reglamento, reglas, criterios)
- Antecedentes operativos y estadísticos de la aduana.
- Historial sobre procedimientos administrativos graves y simples recurrentes.
- Base elemental de clasificación arancelaria.
- Capacidades tecnológicas:
- Integración con rayos X, escáneres, básculas, cámaras, sensores.
- Algoritmos de perfilamiento de riesgo.
- Registro automático y trazable de decisiones.
Todos los elementos anteriores y muchos más pueden ser alimentados al programa de robótica aduanera; pero, una condicionante para el buen desarrollo de este tipo de proyectos es la ciberseguridad, sin los cuidados y protección adecuados, un programa que ofrece bondades, se puede convertir en un problema estratégico para nuestros países.
Parte de los beneficios esperados se traducen en: Reducción del contacto directo y, con ello, de la negociación informal; confianza en la integridad, trazabilidad y uniformidad de las revisiones; decisiones más uniformes y auditables; mejora en tiempos y previsibilidad para el comercio legítimo.
Costos y frenos reales en América Latina
Pero incluso si la tecnología existe y es viable, la región enfrenta barreras que no son técnicas, sino económicas y políticas. Nuestra región está condicionada por las tendencias políticas de cada uno de nuestros países, lo que es válido en un país, puede no resultar viable en otro, e inclusive, un cambio de gobierno de izquierda a derecha o viceversa, cambia la política económica y prioridades para el nuevo gobierno.
Como en todo lo relacionado con tecnología, en nuestra región no hay un gran desarrollo en esta materia, lo que implica que la misma se debe adquirir de otros países, dicha situación tiene implicaciones en los siguientes factores:
Costos: inversión inicial, mantenimiento, dependencia tecnológica externa, sobre este último punto, no podemos dejar de mencionar el realineamiento comercial de la región con Estados Unidos de América.
Compatibilidad tecnológica y obsolescencia de sistemas: brecha entre puertos/aeropuertos “hub” y aduanas periféricas.
Política: Un tema controvertido, que nos lleva a los siguientes factores a considerar:
- Resistencia sindical y laboral.
- Temor a pérdida de control político sobre aduanas.
- “Deshumanización” vs. “profesionalización

(Fuente: seafood.media)
Riesgos y salvaguardas
Riesgo de sesgos en algoritmos (perfilamiento indebido), el factor humano en la toma de decisiones es fundamental; sin embargo, resulta relevante considerar que existe el riesgo de perfilar empresas, sectores u operaciones basados en factores subjetivos.
Necesidad de marcos normativos claros sobre responsabilidad: ¿quién responde por la decisión del robot?. ¿Dónde se norman los criterios, algoritmos y demás elementos que alimentan a la fase robótica del despacho aduanero?, un funcionario de la Aduana debe asumir la responsabilidad de la actuación del robot, toda vez que este último no es un servidor público, en caso de controversia, ante quien acude el Agente Aduanal o el Importador, los sistemas no son infalibles, de qué elementos de defensa dispondrá el importador o el agente aduanal en alguna controversia.
Por lo anterior, siempre será importante mantener criterio humano de revisión en casos complejos o de excepción.
Hoja de ruta mínima para la región
- Como todo proyecto se debe analizar el costo de un programa tan ambicioso, ¿se cuenta con el presupuesto o vías de financiamiento?
- En qué Aduana es necesario el programa de robótica, conviene una implementación general, solo en aduanas estratégicas, y en general cuál será el costo beneficio.
- Programas piloto en aduanas con alto volumen y cuyo nivel tecnológico, permita hacer las menores adecuaciones posibles al programa de robótica.
- Estrecha vinculación entre las áreas normativa, operativa, tecnológica.
- Esquemas de cooperación y financiamiento internacional (OMA, BID, CAF, etc.).
- Enfoque gradual: primero apoyo al funcionario, luego automatización de segmentos del proceso.
- La idea central no radica en “poner robots”, sino de reducir espacios de corrupción y discrecionalidad opaca.
- La robótica como herramienta para que la autoridad gane legitimidad, no solo eficiencia.
Empresas que disponen de tecnología aplicable a inspección aduanera
- Boston Dynamics (Estados Unidos) — Robots de inspección y patrullaje autónomo. https://www.bostondynamics.com
- Smiths Detection (Reino Unido) — Líder mundial en escáneres, rayos X y sistemas de inspección no intrusiva. https://www.smithsdetection.com
- KUKA Robotics (Alemania) — Robótica industrial de precisión aplicable a manipulación e inspección. https://www.kuka.com
- ABB Robotics (Suiza/Suecia) — Automatización inteligente, visión artificial y sistemas de clasificación. https://new.abb.com/products/robotics
- OSI Systems / Rapiscan (Estados Unidos) — Equipos de inspección no intrusiva para puertos y aeropuertos. https://www.rapiscansystems.com
Conclusión
Considerando a la Integridad como argumento central, la discusión sobre robótica en el despacho aduanero no es tecnológica: es institucional. La región puede seguir perfeccionando ventanillas únicas, análisis de riesgos, digitalización y automatización, pero mientras el punto de mayor vulnerabilidad, la interacción directa entre autoridad y usuario, permanezca intacto, los avances serán parciales. La robótica no sustituye al criterio humano ni elimina la necesidad de supervisión; lo que sí hace es cerrar espacios de discrecionalidad opaca, fortalecer la trazabilidad de las decisiones y elevar el estándar de integridad del proceso.
Para América Latina, el desafío no es imaginar un “robot aduanero”, sino crear las condiciones políticas, normativas y tecnológicas para que un modelo así sea viable. La región no puede darse el lujo de ignorar herramientas que, bien implementadas, pueden reducir riesgos, mejorar la confianza en la autoridad y ofrecer un despacho más uniforme y predecible. La robótica no es un fin: es un medio para que las aduanas recuperen legitimidad, profesionalicen su operación y avancen hacia un esquema donde la integridad sea el eje rector, no la excepción.
Referencias y lecturas recomendadas
Para quienes deseen profundizar en los avances reales de robótica, automatización e inspección inteligente aplicados a procesos aduaneros y de seguridad, se recomiendan las siguientes fuentes de información internacionales:
Estudios y análisis técnicos
- IEEE – Teleoperation‑Driven Dual‑Arm Mobile Manipulation for Remote Customs Inspection (2025) Investigación formal sobre manipulación robótica aplicada a inspección aduanera. 👉 https://ieeexplore.ieee.org/document/11375888
- WCO – Smart Customs Project Marco institucional sobre tecnologías disruptivas en aduanas: IA, robótica, drones, biometría. 👉 https://scp.wcoomd.org
- WCO/WTO – Study Report on Disruptive Technologies (2022–2024) Análisis global sobre automatización, IA y sistemas inteligentes en aduanas. Disponible dentro del portal Smart Customs.
https://www.wto.org/english/res_e/publications_e/wco-wto22_e.htm





