Actualización del comercio mundial (enero de 2026): Principales tendencias que redefinen el comercio mundial en 2026 – UNCTAD

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El comercio mundial entra en 2026 bajo una creciente presión debido a un crecimiento más lento, la fragmentación geopolítica, la aceleración de las transiciones digitales y ecológicas, y regulaciones nacionales más estrictas. En conjunto, estas fuerzas están transformando los flujos comerciales, las decisiones de inversión y las cadenas de valor globales, concentrándose los mayores riesgos y oportunidades en las economías en desarrollo.

Este informe destaca diez tendencias que definirán cómo comerciarán los países en 2026 y cómo las decisiones en materia de política comercial podrían reforzar la fragmentación o apoyar un crecimiento más resiliente e inclusivo.

1. El crecimiento económico y comercial mundial se desacelera: los países en desarrollo enfrentarán vientos en contra.

Se proyecta que el crecimiento mundial se mantendrá moderado, en torno al 2,6%, en 2026, mientras que el crecimiento en las economías en desarrollo, excluida China, se desacelerará a alrededor del 4,2%. Los principales socios comerciales, como Estados Unidos, China y Europa, también están perdiendo impulso, lo que debilita la demanda y endurece las condiciones financieras.

Para los países en desarrollo, la desaceleración del crecimiento limita la inversión en infraestructura e industrialización. Un comercio regional más sólido y la diversificación serán cruciales para fortalecer la resiliencia.

2. Actualización de las normas: la reforma de la OMC en una encrucijada para el comercio mundial en 2026

La 14.ª conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio se celebrará en un contexto de aumento de los aranceles unilaterales y tensiones geopolíticas. Para los países en desarrollo, restablecer un sistema de solución de diferencias eficaz es esencial para proteger el acceso a los mercados y hacer cumplir las normas comerciales.

Preservar el trato especial y diferenciado sigue siendo fundamental para impulsar la industrialización y la seguridad alimentaria. Las decisiones sobre agricultura, comercio digital y medidas relacionadas con el clima determinarán si las normas globales apoyan el desarrollo.

3. Aumento de los aranceles: un mayor proteccionismo puede generar mayor incertidumbre política.

Los aranceles globales aumentaron en 2025, impulsados ​​principalmente por las medidas implementadas por EE. UU., siendo el sector manufacturero el más afectado. Se espera que los gobiernos sigan utilizando aranceles en 2026 para alcanzar objetivos industriales y estratégicos.

Los frecuentes cambios de política aumentan la incertidumbre, desalientan la inversión y perturban las cadenas de suministro. Las economías más pequeñas y menos diversificadas son las más expuestas al aumento de los costos y a la volatilidad comercial.

4. Las cadenas de valor continúan reconfigurándose: la geopolítica redibuja los mapas del comercio y la inversión.

Casi dos tercios del comercio mundial se desarrollan en cadenas de valor que se están transformando debido a las tensiones geopolíticas, la política industrial y las nuevas tecnologías. Las empresas están diversificando sus proveedores y reubicando la producción más cerca de los mercados clave para reducir el riesgo.

Los países con infraestructura sólida, habilidades y políticas estables están mejor posicionados para atraer inversión. Las economías más periféricas corren el riesgo de quedar marginadas a menos que mejoren la logística, las habilidades y el clima de inversión.

5. Servicificación del comercio: las exportaciones de servicios siguen creciendo más rápido que las de bienes.

Las exportaciones de servicios representan actualmente el 27% del comercio mundial y crecieron alrededor del 9% en 2025, superando con creces a las de bienes. Los servicios también dominan los insumos intermedios globales, sustentando los sectores manufacturero y primario.

Los servicios digitales impulsan gran parte de este crecimiento, pero siguen siendo limitados en los países menos adelantados. Cerrar la brecha digital es esencial para una mayor participación en el comercio de servicios.

6. Aumento del comercio Sur-Sur: los países en desarrollo impulsan el crecimiento de las exportaciones mundiales

Las exportaciones de mercancías Sur-Sur aumentaron de alrededor de 0,5 billones de dólares en 1995 a 6,8 billones de dólares en 2025. Hoy, el 57% de las exportaciones de los países en desarrollo se destinan a otros mercados en desarrollo, encabezados por las cadenas de valor regionales de Asia.

África y América Latina también están fortaleciendo los vínculos Sur-Sur. Un comercio interregional más profundo puede ayudar a compensar la menor demanda en las economías avanzadas y a impulsar la resiliencia.

7. Comercio sostenible: las prioridades ambientales pasan de las promesas a la implementación

Los compromisos ambientales influyen cada vez más en el comercio a medida que las promesas climáticas pasan de la ambición a la implementación. Para finales de 2025, las promesas de 113 países podrían reducir las emisiones en aproximadamente un 12 % para 2035.

La tarificación del carbono, los mercados de energía limpia y las normas ambientales están redefiniendo la competitividad. Los países en desarrollo necesitarán acceso a financiación, tecnología y apoyo verdes para mantenerse competitivos.

8. Minerales críticos: el exceso de oferta y la geopolítica pueden desestabilizar el comercio y las cadenas de valor globales.

Los precios de los minerales críticos cayeron drásticamente después de 2022 debido a que la oferta se expandió más rápido que la demanda, lo que alivió los costos de las tecnologías limpias pero debilitó la inversión en nuevos proyectos mineros.

Al mismo tiempo, los controles de exportación y el acaparamiento de existencias están restringiendo la oferta y fragmentando las cadenas de valor. Gestionar la seguridad de los recursos, manteniendo al mismo tiempo la inversión, seguirá siendo un desafío comercial clave.

9. Alimentar el futuro: el comercio agrícola seguirá siendo fundamental para la seguridad alimentaria

El comercio agrícola sigue siendo vital para la seguridad alimentaria, ya que los productos alimenticios representan casi el 87% de las exportaciones de productos básicos. Muchos países en desarrollo dependen de las importaciones para satisfacer sus necesidades básicas.

Los altos precios de los fertilizantes y las crisis climáticas siguen amenazando el suministro. El libre comercio, un mejor acceso a los insumos y una agricultura resiliente al clima son esenciales para estabilizar los sistemas alimentarios.

10. Las regulaciones comerciales se endurecen: las políticas nacionales reconfiguran el comercio global

Desde 2020, se han introducido alrededor de 18.000 nuevas medidas comerciales discriminatorias. Los reglamentos técnicos afectan actualmente a aproximadamente dos tercios del comercio mundial, lo que aumenta los costos de cumplimiento, especialmente para los pequeños exportadores.

Las normas ambientales, sociales y de seguridad se ampliarán aún más en 2026. Unas normas globales flexibles y una asistencia específica serán fundamentales para garantizar un comercio inclusivo.