Los criptoactivos y los riesgos de evasión tributaria – Dr. Alfredo Collosa

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En diciembre de 2025, el Comité de Expertos en Cooperación Internacional en Cuestiones de Tributación de las Naciones Unidas publicó el “Toolkit for the Evaluation of Crypto Tax Risks”[1] (Conjunto de herramientas para la evaluación de riesgos fiscales de los criptoactivos), un documento elaborado por un Grupo Ad Hoc constituido en 2023 que reúne a funcionarios de administraciones tributarias, académicos y expertos en tributación de distintas regiones del mundo.

El documento responde a una realidad ineludible: con una capitalización de mercado cercana a los 2,8 billones de dólares y unos 425 millones de personas que poseen algún tipo de criptoactivo a nivel mundial (datos de abril de 2025), los sistemas tributarios —diseñados en su mayoría sin contemplar estos activos— enfrentan riesgos crecientes de erosión de su base impositiva.

  1. Un problema de diseño, no solo de tecnología 

El diagnóstico central del Comité es que la mayoría de las legislaciones fiscales fueron concebidas antes de que existieran las criptomonedas, lo que genera vacíos normativos que los contribuyentes pueden aprovechar, de forma deliberada o no.

Este problema se agrava por dos factores estructurales: la escasez de mecanismos robustos de reporte e intercambio de información, y la pseudonimia característica del mercado cripto, en la que las transacciones quedan registradas públicamente en la cadena de bloques pero resulta muy difícil identificar a las personas o entidades detrás de cada “billetera” digital.

El Toolkit no pretende ser un tratado exhaustivo ni prescribir soluciones únicas.

Su objetivo es ofrecer un marco práctico y estructurado —basado en cuestionarios acompañados de comentarios explicativos— para que los responsables de política fiscal y las administraciones tributarias identifiquen y evalúen por sí mismos los riesgos que enfrenta su propio sistema.

El documento aclara que su uso resulta especialmente recomendable para países con alta adopción cripto, alta penetración de internet, sectores bancarios tradicionales poco desarrollados, inestabilidad económica (inflación alta o tipos de cambio volátiles) o marcos regulatorios cripto incipientes.

El Mapa de Riesgos Fiscales de Criptoactivos que estructura toda la herramienta se organiza en tres grandes bloques.

  1. Riesgo de reporte y delitos fiscales 

Esta categoría aborda cómo los gobiernos recopilan, intercambian y utilizan la información tributaria sobre criptoactivos.

Se subdivide en cinco áreas el reporte directo por parte de los contribuyentes en sus declaraciones; el reporte a través de intermediarios (diferenciando entre exchanges centralizados, exchanges descentralizados e intermediarios tradicionales como bancos), las facultades de investigación de las autoridades fiscales; el intercambio internacional de información; y la tributación de transacciones ilegales.

Un punto clave aquí es la distinción entre exchanges centralizados —que operan bajo un modelo custodial y son los que la mayoría de usuarios utiliza por su sencillez— y los descentralizados, que solo facilitan el emparejamiento de las partes dejando la transferencia efectiva en manos de los propios usuarios.

Esta diferencia es relevante porque marcos internacionales como el Crypto-Asset Reporting Framework (CARF) de la OCDE, que define a los proveedores de servicios de criptoactivos relevantes (RCASP), no necesariamente cubren a los exchanges descentralizados, lo que deja un vacío regulatorio que el documento recomienda monitorear.

El Toolkit también subraya el papel de los intermediarios tradicionales dado que los criptoactivos eventualmente deben convertirse a moneda fiduciaria o utilizarse para adquirir bienes y servicios, los bancos pueden aportar información valiosa al detectar flujos de fondos inexplicables, aunque advierte que los mecanismos actuales de reporte bancario rara vez fueron diseñados pensando en criptoactivos.

  1. Pérdidas y deducciones 

Dada la alta volatilidad de este mercado, las pérdidas pueden generarse rápidamente y en grandes montos.

El riesgo central es que estas pérdidas se deduzcan contra ingresos de otras fuentes no relacionadas con criptoactivos, erosionando la recaudación.

El documento distingue entre pérdidas por inversión o especulación (no empresariales), pérdidas derivadas de una actividad de comercio habitual con criptoactivos, y pérdidas dentro de un negocio más amplio no vinculado al sector cripto.

También examina el tratamiento de las donaciones de tokens, diferenciando entre tokens de pago y de no pago, y los desafíos de valoración que ambos plantean.

El ejemplo práctico que desarrolla el propio Toolkit ilustra este riesgo.

Para determinar si las pérdidas por comercio de criptoactivos son deducibles, primero hay que establecer si el sistema tributario distingue entre pérdidas de capital y de renta ordinaria, y si exige que las pérdidas se compensen únicamente con ingresos de la misma fuente.

Luego debe evaluarse si las pruebas tradicionales para determinar la existencia de un “negocio” o “actividad comercial” se aplican de forma distinta cuando intervienen criptoactivos, considerando que estos rara vez se mantienen con fines de inversión a largo plazo y que su volatilidad puede asemejar su comercio a una actividad especulativa o incluso al juego de azar.

  1. Sustitutos funcionales de instrumentos tradicionales 

Parte de la premisa de que cuando una transacción con criptoactivos es funcionalmente equivalente a una transacción tradicional, debería recibir el mismo tratamiento fiscal.

De lo contrario, se crean incentivos para el arbitraje tributario y se erosiona la recaudación proveniente de actividades económicas que migran hacia el ecosistema cripto.

Dentro de este bloque se abordan cuestiones de fuente y situs para transacciones descentralizadas (incluyendo el estatus legal incierto de las organizaciones autónomas descentralizadas o DAO), el tratamiento de instrumentos financieros que replican acciones, deuda, derivados o divisas mediante tokens, las finanzas descentralizadas (DeFi), los stablecoins y tokens respaldados por activos, y el uso de criptomonedas como medio de pago —ya sea en el intercambio por moneda fiduciaria, por otros criptoactivos, por bienes y servicios, o como forma de remuneración laboral—.

También se examina el uso empresarial de criptoactivos como vales o como componentes de productos combinados.

  1. Uso del TOOLKIT.

El Comité no exige un uso lineal ni completo del documento.

Recomienda que el usuario primero identifique, a través del Mapa de Riesgos, cuál de las áreas es más relevante para su jurisdicción, lea el comentario correspondiente para adquirir contexto técnico, y luego complete el cuestionario asociado.

Cada cuestionario se estructura en tres pasos, primero identificar los principios tributarios vigentes, luego detectar las diferencias que surgen cuando intervienen criptoactivos, y finalmente evaluar si esas diferencias justifican un tratamiento fiscal distinto.

El documento insiste en que ciertos riesgos serán más relevantes según el grado de adopción cripto de cada país.

No obstante, el Comité recomienda que, independientemente del nivel de adopción, todas las jurisdicciones analicen con detenimiento el riesgo de pérdidas, dado su potencial de erosión inmediata de la base imponible.

  1. Alcances y limitaciones 

El propio documento reconoce sus límites.

No profundiza en cuestiones altamente técnicas como el tratamiento contable de los criptoactivos, los precios de transferencia o su valoración, remitiendo a otras fuentes especializadas, entre ellas el informe previo del Comité sobre los desafíos que los activos digitales plantean para los sistemas tributarios, con especial atención a los países en desarrollo.

Tampoco busca ser prescriptivo, su función es ofrecer un marco de análisis y opciones de política, no imponer soluciones uniformes.

  1. Ideas finales 

En definitiva, este Toolkit representa un esfuerzo de las Naciones Unidas por dotar a los países —particularmente a los menos desarrollados, a los pequeños Estados insulares y a los países sin litoral, que reciben especial atención en el mandato del Comité— de un instrumento accesible para anticipar cómo la adopción creciente de criptoactivos puede afectar sus ingresos fiscales.

Al combinar un lenguaje técnico con una estructura modular de preguntas y respuestas guiadas, busca que administraciones tributarias con distintos niveles de desarrollo institucional puedan realizar un diagnóstico propio, sin necesidad de depender enteramente de asesoría externa, y así avanzar en la movilización de recursos internos necesaria para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

[1]https://financing.desa.un.org/document/toolkit-evaluation-crypto-tax-risks-advanced-unedited-version